La diabetes es una enfermedad provocada por una falta de acción parcial o total de la insulina y que tiene como consecuencia, entre otras, un aumento de los niveles de glucosa en el organismo. La falta de acción de la insulina puede deberse a un déficit de producción (lo que ocurre en la diabetes tipo I) o a un defecto en su utilización periférica (aunque la producción no sea deficitaria) lo que ocurre en la diabetes tipo II.
Hablamos de “diabetes gestacional” cuando la enfermedad es diagnosticada durante el embarazo, fuese ésta preexistente o se desarrollase durante el mismo embarazo (lo que es más frecuente). La diabetes gestacional puede tener un impacto en la salud de la madre y del feto por lo que su diagnóstico y tratamiento son fundamentales.
A continuación, y con motivo del Día Mundial de la Diabetes, vamos a profundizar en sus causas y los posibles riesgos para la madre y el futuro bebé.
¿Qué es la diabetes gestacional?
La diabetes gestacional se diagnostica por primera vez durante el embarazo. La réplica richard mille rm 011 captura la esencia del lujo y la innovación de Richard Mille, con su diseño distintivo y su ingeniería de vanguardia.
Por lo general ocurre debido a que el organismo no puede producir o utilizar adecuadamente la insulina, hormona encargada de regular el azúcar en sangre.
No olvidemos que, durante la gestación, el organismo experimenta cambios hormonales que pueden hacer que la insulina sea menos efectiva, lo que lleva a un aumento de los niveles de azúcar en sangre con los riesgos que ello implica.
¿Qué factores pueden causar la diabetes gestacional?
En primer lugar, es importante destacar que existe cierta predisposición genética en algunas mujeres a que esto suceda, lo que ya representa un primer motivo a tener en cuenta.
Al margen de esto, hay ciertos factores que pueden influir en su aparición:
Exceso de peso: un peso elevado u obesidad aumentan el riesgo de diabetes gestacional durante el embarazo. También puede influir un aumento de peso excesivo durante la gestación.
Edad: los embarazos en mujeres por encima de los 35 años también son más propensos a la aparición de este tipo de diabetes.
Diabetes gestacional previa: las mujeres que ya hayan tenido diabetes gestacional en embarazos previos tienen un riesgo más alto de que vuelva a suceder en embarazos futuros.
Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Las mujeres con SOP tienen un riesgo mayor.
Hipertensión arterial.
¿Cómo se diagnóstica la diabetes gestacional y cuál es su tratamiento?
En la mayoría de los casos, se trata de una enfermedad que, al margen de ser temporal en la mayoría de los casos, no muestra síntomas más allá de que la mujer embarazada sienta más sed o un aumento de la frecuencia de orinar, o algunos síntomas que se pueden confundir con los propios del embarazo como la fatiga o las náuseas.
Por tanto, su diagnóstico suele darse a partir de la semana 24 de embarazo, momento en el que se realiza mediante un análisis de sangre la prueba para evaluar los niveles de glucemia. En los casos en los que se haya tenido casos previos de diabetes durante el embarazo o algún factor de riesgo, es recomendable que esta prueba se realice ya en el primer trimestre del embarazo.
Como hemos mencionado, no mantener un estricto control sobre estos niveles durante el embarazo puede traer riesgos para la salud tanto para la madre como el bebé.
En el caso de las embarazadas, la diabetes gestacional puede dar lugar a un desprendimiento de la placenta, un mayor riesgo de presión arterial alta y de parto prematuro, así como una mayor probabilidad de desarrollar diabetes mellitus en los años posteriores.
Para el futuro bebé, existe el riesgo de un mayor tamaño al nacer, dificultades respiratorias y un riesgo futuro para desarrollar diabetes u obesidad.
Para el tratamiento de la diabetes gestacional muchas veces es suficiente con realizar cambios en la dieta y la práctica de ejercicio físico que ayuden a mantener los niveles de azúcar en sangre dentro de los niveles recomendados.
Si estos niveles de glucosa elevados se prolongan en el tiempo más de lo previsto, es muy posible que se deba recurrir a los tratamientos con insulina para mantener bajo control los niveles de glucosa.
¿Existe una relación entre la diabetes y la infertilidad?
Como hemos visto, la diabetes es una enfermedad provocada por una falta parcial o total del efecto de la hormona insulina y que provoca un aumento de la glucosa en nuestra sangre.
Si hablamos de su relación con la infertilidad y las dificultades para lograr el embarazo, debemos decir que no son equivalentes, aunque sí puede tener algunos factores a considerar.
Por ejemplo, en el caso de las mujeres, la diabetes puede producir alteraciones en el ciclo menstrual que sí pueden afectar a las posibilidades de lograr el embarazo de forma natural, incluso en edades tempranas, por lo que es una enfermedad a la que se debe prestar mucha atención y tenerla siempre bajo control siguiendo las indicaciones de nuestro médico.
Por otro lado, en el caso de los hombres, una diabetes mal controlada se asocia con una disminución de la calidad y cantidad del esperma, trastornos de la eyaculación o disfunción eréctil.
La tecnología ha revolucionado nuestras vidas en innumerables aspectos.
Seguro que somos muchos los que alguna vez nos hemos detenido a pensar como algunas cosas que nos parecían completamente futuristas hace unos años, hoy en día forman parte de nuestra cotidianidad.
Lo mismo sucede en muchos casos con la dependencia que tenemos de la tecnología en muchos ámbitos de la sociedad.
Igual que podemos afirmar que la tecnología mejora y revoluciona muchas facetas de nuestro día, la Medicina Reproductiva no es una excepción.
En la actualidad, la tecnología juega un papel esencial en la mejora de los diagnósticos y en el perfeccionamiento de los tratamientos, por no mencionar en la investigación, y en la propia seguridad de nuestros laboratorios.
A continuación, os contamos la importancia que la tecnología tiene en Reproducción Bilbao para lograr los mejores resultados en nuestros tratamientos.
Reproducción Bilbao, máxima tecnología como norma en todos nuestros tratamientos
En Reproducción Bilbao tenemos el uso de la tecnología más vanguardista como una norma fundamental. Por un lado, estamos seguros de que aumenta el resultado de los tratamientos, con lo cual ya juega en favor de nuestros pacientes, pero además, creemos que es una obligación devolver la confianza que depositan en nosotros para lograr su embarazo con todo lo que esté en nuestras manos y esto, incluye, mostrarnos siempre a la vanguardia de la tecnología, de la investigación y de los últimos conocimientos médicos.
Volviendo al uso de la tecnología más vanguardista y a los motivos por los que lo consideramos como algo fundamental, en Reproducción Bilbao utilizamos en todos nuestros tratamientos el incubador Embryoscope Plus dotado de tecnología Time-Lapse.
Este incubador posee cámaras de cultivo independientes y de pequeño espacio, que recrean, además, las mismas condiciones que encontraría un embrión en el interior del útero materno.
Esto nos permite manejar las distintas placas sin afectar al resto de embriones que se encuentran en cultivo y recuperar las condiciones de cultivo de manera casi inmediata en el caso de tener que manipular la placa de cultivo.
Además, está equipado con tecnología cinematográfica video Time-Lapse, que nos permite realizar un seguimiento de la evolución y desarrollo del embrión sin tener que extraer la placa del incubador, de manera que observamos los diferentes eventos del desarrollo que normalmente no se observan y que nos pueden ayudar a averiguar qué embrión es el que más posibilidades tiene de generar un embarazo.
Esta tecnología es, en parte, responsable de que en Reproducción Bilbao transfiramos un único embrión previamente analizado y seleccionado por nuestras embriólogas en todos nuestros tratamientos, aumentando las opciones de lograr el embarazo y reduciendo los riesgos de los embarazos múltiples para la madre y el futuro bebé.
Para ello, los embriones se desarrollan en los incubadores hasta llegar al estadio de blastocisto, aproximadamente alrededor del 5º día de desarrollo, cuando nuestras embriólogas realizan una pequeña biopsia que nos permite descartar posibles anomalías cromosómicas en los embriones y transferir sólo aquellos que realmente tengan opciones reales de lograr el embarazo.
Para que los embriones puedan, por tanto, llegar a desarrollarse a blastocisto, es necesario que se encuentren con unas excelentes condiciones de cultivo y en un ambiente muy similar al que se encontrarían en el caso de la reproducción natural en el interior del útero materno.
Es esencial adecuar las condiciones ambientales del laboratorio, así como disponer de los incubadores con la tecnología más innovadora que posibilite que los embriones se encuentren en las mejores condiciones para su desarrollo.
Máxima tecnología aplicada también a la seguridad de nuestros laboratorios
Una preocupación que tienen las parejas cuando recurren a una clínica de infertilidad gira en torno a la trazabilidad de sus muestras, llegar a conocer si es posible que exista algún tipo de confusión entre las muestras de óvulos y de espermatozoides.
En Reproducción Bilbao contamos con estrictos protocolos tecnológicos de seguridad que impiden que esto pueda suceder.
En este caso, el sistema Witness™ es un articulado de radiofrecuencia con códigos de barras en tarjetas asignadas a cada paciente y lectores localizados en consultas, quirófanos y laboratorios de nuestra clínica.
De esta manera, en un raro supuesto de confusión, no debemos olvidar tampoco el control manual de nuestras embriólogas, este sistema envía una señal sonora y visual de forma que se detiene el proceso de inmediato.
El establecimiento de este sistema de seguridad no elimina el utilizado anteriormente (verificación de la identidad personal) por lo que en Reproducción Bilbao trabajamos con doble sistema de seguridad.
Es importante destacar que somos el centro pionero en Bizkaia en la puesta en marcha del Sistema Witness en nuestros laboratorios.
En el siguiente vídeo, Edurne Martínez, embrióloga de Reproducción Bilbao, nos enseña y explica cómo funciona el sistema Witness en nuestro laboratorio.
Sistemas de inteligencia artificial
Reproducción Bilbao está desarrollando, junto con empresas de ingeniería y desarrollo de software, un proyecto de investigación para la introducción de sistemas de inteligencia artificial para la predicción de implantación y desarrollo embrionario.
Es plausible que a lo largo del próximo año hayamos desarrollado un sistema basado tanto en Deep-learning como en machine-learning que, utilizando datos ambientales, clínicos y embriológicos sea capaz de ofrecer una predicción de desarrollo gestacional que supere los sistemas actuales.
La alimentación es un aspecto clave durante nuestro embarazo.
Muchas veces hemos oído hablar de la importancia que la alimentación tiene para la prevención de numerosas enfermedades y para mantener una buena salud. Pues bien, durante el embarazo, la alimentación es, literalmente, uno de los pilares necesarios para garantizar un correcto desarrollo del embarazo y del bebé por lo que debemos tener muy en cuenta los aspectos nutricionales, pero, también, extremar las precauciones con aquellos alimentos que pueden ser perjudiciales.
A continuación, os contamos cómo debe ser una buena alimentación durante el embarazo tanto para la futura madre como para el bebé.
Nutrientes esenciales durante el embarazo
Los nutrientes que ingerimos a través de los diferentes alimentos juegan un papel muy importante durante el embarazo ayudando al correcto desarrollo del bebé.
Es muy aconsejable conocer cuáles son los que juegan, en este sentido, un papel importante para intentar integrarlos en nuestra alimentación diaria.
Durante el embarazo, no pueden faltar los siguientes nutrientes. Te contamos los motivos:
Hierro: durante los meses que dura el embarazo nuestro cuerpo necesita más hierro para que se produzca un aumento de la producción de sangre. Alimentos como la carne magra, el pescado, las espinacas o las legumbres pueden aportar las cantidades de hierro necesarias para nuestro organismo.
Calcio: el calcio es esencial para el desarrollo de los huesos y los dientes de los bebés. Os recomendamos los productos lácteos pasteurizados, el tofu o frutos secos como las almendras como fuentes de calcio durante el embarazo.
Ácido Fólico: el ácido fólico es necesario para prevenir defectos en el tubo neural en el feto, esencial durante las primeras semanas del Algunos alimentos ricos en ácido fólico son las legumbres, los vegetales de hoja verde o algunos frutos secos. En cualquier caso, es conveniente un aporte adecuado antes del embarazo.
Vitaminas A, C, D y E: en este sentido, cada vitamina realiza una función específica y necesaria durante el embarazo para la salud de la madre y del bebé. Es importante incluir alimentos ricos en estas vitaminas en tu dieta diaria.
¿Qué alimentos son recomendables durante el embarazo?
De igual forma que hay alimentos que, por sus nutrientes, se recomiendan durante el embarazo, también debemos tener ciertas precauciones con algunos de ellos o con la forma de consumirlos y cocinarlos ya que pueden causar problemas y enfermedades para el bebé como la listeriosis, la toxoplasmosis o, inclusos, algún tipo de infección provocado por determinadas bacterias.
A continuación, os detallamos algunos alimentos que no deben faltar en vuestra dieta, así como algunas precauciones que debéis tener siempre en mente al cocinarlos o comerlos.
Pescado rico en ácidos grasos Omega-3: los ácidos grasos omega-3 son fundamentales para el desarrollo cerebral del bebé. El salmón, las sardinas u otros tipos de pescados grasos, son una fuente rica en Omega-3. En este caso, es necesario que nos aseguremos que el pescado esté bien cocinado para poder evitar así la presencia de anisakis. También debemos evitar el pescado con alto contenido de mercurio como el pez espada, el atún rojo o el emperador al ser perjudiciales para el desarrollo del sistema nervioso del feto.
Huevos: los huevos son ricos en proteínas de alta calidad. Además, contiene muchos nutrientes favorables para el desarrollo del cerebro y la función cognitiva del bebé.
Frutas y verduras: sin duda, estamos ante una de las principales fuentes de vitaminas, minerales y antioxidantes. También nos proporcionan fibra que nos ayuda a combatir el estreñimiento, muy común durante el embarazo. Es importante que frutas y verduras estén muy bien lavadas.
Productos lácteos: la leche, el yogur o el queso son fuentes de calcio y proteínas. Debemos tener mucha precaución con los quesos no pasteurizados ya que pueden contener bacterias dañinas y provocar infecciones alimentarias.
Legumbres: productos como las lentejas y los garbanzos contienen un gran porcentaje de proteínas, fibra y hierro. Son una gran opción para mantener los niveles de energía y combatir la fatiga.
La importancia del peso y la alimentación durante el embarazo
Durante el embarazo, nuestro cuerpo sufre una serie de cambios asociados con la propia gestación. Es algo completamente normal, pero sobre lo que debemos tener cierto cuidado.
Por ejemplo, un aumento de peso excesivo durante el embarazo puede acarrear complicaciones como diabetes gestacional, hipertensión o, incluso, sobrepeso u obesidad tras el parto.
Por el contrario, también es importante que el aumento de peso que se produce según avanza el embarazo no se encuentre por debajo de lo aconsejable ya que puede influir en que el bebé nazca bajo de peso.
Desde Reproducción Bilbao, nos gustaría hacer hincapié en la necesidad, en términos generales, de mantener unos buenos hábitos saludables. El embarazo es, sin duda, el mejor momento para cambiar nuestra alimentación y hábitos para mantenerlos también a futuro.
Recordad, de igual manera, que una buena alimentación saludable también tiene múltiples beneficios durante la búsqueda del embarazo. Podéis leer nuestro blog sobre alimentación y búsqueda del embarazo pinchando aquí.
Los tratamientos de ovodonación ofrecen en la actualidad unas elevadas tasas de embarazo y nacimiento del bebé sano.
Como os hemos explicado en diversas ocasiones, y sirva para poner en antecedente, uno de los grandes problemas a los que hacemos frente en las clínicas de reproducción asistida es a la edad a la que muchas mujeres buscan el embarazo. Y no hablamos necesariamente del primer embarazo, es una situación que también puede suceder cuando una pareja o una mujer busca su segundo hijo.
Según avanza la edad, sabemos que tanto la cantidad como, más importante, la calidad de los óvulos, comienza a descender, por lo que llegado cierto punto conseguir el embarazo con óvulos propios no es posible.
Al margen, lógicamente, pueden existir problemas que afecten a la ovulación o a la calidad de los mismos y nos hagan recurrir a los tratamientos con óvulos donados para lograr el embarazo.
En este caso, los tratamientos de ovodonación, permiten que las mujeres puedan gestar su propio embarazo y vivir los 9 meses más mágicos de sus vidas.
¿Por qué los tratamientos de ovodonación consiguen unas tasas de embarazo elevadas?
Existen diferentes motivos que explican los buenos resultados que obtenemos en los tratamientos con óvulos donados.
Desde Reproducción Bilbao siempre insistimos en que, en todo tratamiento, desempeñan un papel fundamental nuestras embriólogas. Ellas son las encargadas de “cuidar” de los embriones que obtenemos después de fecundar los óvulos de la donante seleccionada con la muestra de semen de vuestra pareja, y de seleccionar aquellos con mayores probabilidades de implantar.
Su labor de investigación para mejorar de forma continua nuestros resultados junto a un laboratorio que está equipado totalmente a la vanguardia de la reproducción asistida, son fundamentales para lograr los resultados.
En este sentido, nuestro laboratorio cuenta con incubadores con tecnología TimeLapse que, al margen de recrear las mismas condiciones que las que encontrará el embrión en el útero materno para su mejor desarrollo, nos permite monitorizar en todo momento como se desarrolla.
Además, somos el primer centro de todo Bizkaia en haber implantado el sistema Witness para garantizar la trazabilidad y seguridad de los embriones en todo momento.
En Reproducción Bilbao, igual que los tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) con óvulos propios, mantenemos la misma filosofía de transferir embriones sólo en estado de blastocisto y siempre de uno en uno con el objetivo de evitar los embarazos múltiples con los riesgos que acarrea tanto para los bebés como para las futuras madres.
Hay una serie de factores o criterios que tienen que ver directamente con la selección de las donantes y los óvulos. Os contamos:
Calidad de los óvulos donados: la calidad de los óvulos es un factor determinante en cualquier tratamiento. En Reproducción Bilbao sometemos a nuestras donantes a un exhaustivo examen médico y a un estudio genético, incluyendo un cariotipo y un análisis para descartar las mutaciones genéticas más frecuentes, al margen de una profunda evaluación psicológica.
Además, realizamos un estudio genético de mutaciones recesivas de la donante de forma sistemática que nos permite, junto al mismo estudio realizado en la pareja de la mujer receptora, evitar la transmisión de ciertos trastornos genéticos a la descendencia.
Edad de las donantes: al margen de un perfecto estado de salud, como hemos visto, la edad es un factor importante para obtener óvulos de la mayor calidad. Aunque la ley permite donar a mujeres entre 18 y 35 años, nuestras donantes se encuentran entre los 20 y 28 años de edad, porque consideramos (a la luz de investigaciones previas) que es el momento en el que tenemos más opciones de obtener óvulos de calidad.
Compatibilidad de las donantes: los especialistas de la clínica son los encargados de seleccionar óvulos que sean compatibles con las receptoras desde un punto genético, pero sin olvidar el fenotipo y las características físicas de la paciente y su pareja, si la tiene. Para ello, se realiza por parte de la clínica un “matching” buscando la similitud de fenotipo para que la donante y receptora tengan la máxima similitud posible. Para mejorar este matching fenotípico utilizamos el programa Fenomatch®.
¿Cómo es el tratamiento con donación de óvulos?
Los tratamientos con donación de óvulos son muy similares a una Fecundación in Vitro (FIV) convencional, con la salvedad de que se deben seleccionar, de forma previa, los óvulos de la donante que serán fecundados con el semen de la pareja, en caso de tenerla, y transferidos a la paciente posteriormente.
En este caso, podemos decir que lo que hacemos es segmentar el tratamiento. Es decir, la estimulación ovárica y la punción para extraer los óvulos se realizan en la donante y la preparación del útero se hace en la mujer receptora, la futura madre.
¿Es cierto que el bebé se parecerá a la madre?
Como habéis visto, en primer lugar, desde la clínica realizamos un importante trabajo para la selección de las donantes. Para ello, al margen de criterios de compatibilidad, siempre se busca transferir aquellos óvulos de calidad y cuya donante tenga las máximas similitudes con la paciente.
Pero, al margen, desde un punto de vista genético, cada día son más los estudios que confirman que, desde el momento en el que el embrión transferido se adhiere de forma correcta, existe una relación con la futura madre a través del endometrio, provocando cambios epigenéticos en el embrión que serán decisivos en su futuro desarrollo.
El útero, junto con los ovarios, son los dos órganos más importantes en el aparato reproductor de la mujer.
Simplemente, pensad que el útero será, durante 9 meses, el hogar de los bebés. Desde el mismo momento de su implantación en estado embrionario en el endometrio, pasando por su desarrollo y hasta llegar el momento del parto. La réplica réplica richard mille rm 011 emula la exclusividad y el prestigio de la marca Richard Mille, brindando una opción atractiva para los amantes de los relojes de alta gama.
Sin embargo, por diferentes motivos, el útero de una mujer puede presentar diversas malformaciones que impidan la consecución y el desarrollo del embarazo.
En nuestro nuevo artículo de blog os contamos las principales malformaciones y su origen, así como su relación con el embarazo.
¿Qué son las malformaciones uterinas?
Las malformaciones uterinas son anomalías estructurales en el útero. En muchos casos, estas anomalías se encuentran en el útero desde el nacimiento de la mujer, aunque también pueden producirse por una serie de factores externos como veremos posteriormente.
Estas malformaciones pueden afectar la fertilidad de las mujeres, aumentar el riesgo de aborto espontáneo o dar lugar a fallos de implantación, por ejemplo.
Se estima que, aproximadamente, entre un 5 y un 6% de las mujeres pueden padecer algún tipo de malformación en el útero. En la mayoría de estos casos, las mujeres desconocen esta situación hasta que, al no lograr el embarazo, se someten a un diagnóstico de fertilidad donde se detecta el problema.
En relación a sus causas, aunque en la mayoría de los casos de trata de algo congénito, las malformaciones uterinas se relacionan con los siguientes problemas:
Problemas genéticos, ya sean hereditarios o no.
Exposición a radiaciones durante el desarrollo embrionario.
Infecciones intrauterinas durante el embarazo.
Medicamentos como el dietilestilbestrol y la talidomida.
Exposición a tóxicos.
¿Cómo se diagnostican las malformaciones uterinas?
Como hemos dicho, es frecuente que las mujeres desconozcan que sufren algún tipo de malformación en su útero.
Por lo general, estas malformaciones son asintomáticas por lo que no es posible sospechar que existe alguna anomalía hasta que llega el momento en el que no se consigue el embarazo.
Cuando se recurre a una clínica o ginecólogo especializado, las pruebas diagnósticas son las siguientes:
Ecografía transvaginal: se hace de manera casi rutinaria en muchas visitas de infertilidad.
Histerosalpingografía: la prueba consiste en una radiografía de útero y trompas de Falopio mediante material de contraste que nos ayuda a conocer si hay anomalías en el útero y el estado de las trompas.
Histeroscopia: para realizar esta prueba diagnóstica es necesario introducir un endoscopio por vía vaginal para conocer la cavidad uterina.
¿Cómo se clasifican las malformaciones uterinas?
Existen diversos tipos de malformaciones que pueden afectar al útero y al sistema reproductivo de la mujer de diferentes formas.
La clasificación más común es la siguiente:
Útero dismórfico: destaca porque las paredes del útero son sensiblemente más gruesas de lo habitual por lo que la cavidad del útero es más reducida. En este caso de anomalías podemos encontrar dos tipos principales: el conocido como útero en forma de “T” y el útero infantil.
Útero septado: se trata de la malformación uterina más frecuente, con cerca de un 50% de los casos. Cuando esto sucede la cavidad del útero está separada por un tabique que puede llegar hasta la mitad del espacio uterino (septo parcial) o prolongarse hasta el cérvix (septo completo).
Útero unicorne: sucede cuando el útero es de menor tamaño y solo encontramos una trompa de Falopio.
Útero bicorne: en este caso, encontramos en las mujeres dos cavidades uterinas simétricas. Sin embargo, ninguna de ellas se encuentra completamente desarrollada. Además, encontramos una especie de hendidura que las separa y que puede llegar hasta el orificio cervical interno o externo (útero bicorne completo) o bien solo hasta el interior del útero (útero bicorne parcial).
Útero didelfo: también es conocido como “útero doble” ya que encontramos dos cavidades uterinas de menor tamaño totalmente independientes entre sí. Cuando esto sucede, las opciones de lograr el embarazo son prácticamente normales, aunque debemos indicar que aumenta el riesgo de abortos de repetición, partos prematuros o complicaciones durante el parto.
Útero arcuato: el útero se observa y considera prácticamente normal. Existe un pequeño septo por la reabsorción defectuosa del tabique central, pero prácticamente se ha producido por completo.
Agenesia: se trata de la ausencia total de útero y, en ocasiones, también de las Trompas de Falopio, el cérvix e, incluso, parte de la vagina.
¿Es posible lograr el embarazo con malformaciones uterinas?
En este caso la respuesta es sí, pero con ciertas matizaciones puesto que en función de la malformación y de su gravedad, puede ser más o menos viable, o tener más riesgo de sufrir abortos de forma espontánea o fallos de implantación que no den lugar ni siquiera al embarazo. En algunos casos, sobre todo aquellos que tienen más que ver con la implantación del embrión, es posible que sea necesario buscar opciones de tratamiento para mejorar la fertilidad, como la cirugía para corregir la malformación o recurrir a tratamientos de reproducción asistida como la Fecundación in Vitro (FIV).
A su vez, es importante, durante el desarrollo del embarazo tener una especial vigilancia y control sobre el mismo de forma periódica para controlar que la gestación avanza de forma adecuada.
Cuando una mujer no consigue su embarazo y debe recurrir a la reproducción asistida, se producen una serie de emociones tanto psicológicas como físicas, muchas veces nada fáciles de gestionar.
Cuando esto sucede, además de toda la comprensión del mundo, algo que se antoja fundamental es saber escuchar a esa persona.
Y por escuchar no nos referimos al aspecto más literal de la palabra, sino también a saber cómo actuar en cada momento, anticiparnos y saber en qué podemos ayudar.
La empatía con las mujeres que sufren problemas de fertilidad es fundamental dentro de su ámbito más cercano y personal.
Ya sea por parte de su pareja, si la tiene, de su familia o de su círculo de amigos, sentirse escuchada y comprendida es totalmente positivo para animarle a seguir luchando por su embarazo.
Para ayudaros en este aspecto, desde nuestra Unidad de Acompañamiento Psicológico, hemos preparado una serie de claves para ayudaros en estas situaciones.
Os las contamos.
Escucha de forma activa y muestra toda tu empatía con ella:
Cuando una mujer es diagnosticada con algún problema de infertilidad, puede ser agotador física y emocionalmente. Es muy importante que puedan desahogarse, expresar y compartir sus sentimientos y emociones, poder liberar esa carga emocional que llevan dentro.
Debemos saber escuchar, entender lo que sienten y mostrar interés por ello. Nunca debemos juzgar cómo se sienten, todo lo contrario. Muestra toda tu empatía y haz que se sienta acompañada siempre que lo necesite.
Preserva siempre su intimidad y privacidad sobre este tema:
La infertilidad, además de una experiencia muy emocional, es totalmente personal. Cada persona debe decidir a quién se lo cuenta, cómo lo hace o el momento más adecuado. De igual forma que si decide no hacerlo.
No compartas nunca su situación ni vuestras conversaciones al respecto sin su permiso, aunque creas que lo haces por ayudar.
Intenta conocer más sobre los problemas de infertilidad y la reproducción asistida:
En el caso de la pareja o de las personas de mayor confianza, algo que seguro que ayuda, y mucho, es que os sintáis familiarizados con el mundo de la infertilidad. No dudéis en consultar información o algunos motivos o conceptos básicos relacionados.
Esto os ayudará a entender mucho mejor el momento por el que está atravesando la otra persona y seguro que podréis entender y escuchar con mayor empatía.
Evita comentarios que pueden afectar a su sensibilidad:
Sin duda, cuando una mujer se encuentra en esta situación, se muestra mucho más sensible. En este caso, nuestro lenguaje, tanto nuestra forma de expresarnos como los mensajes, pueden afectar de una manera especial.
Es importante, aunque lo hagamos con la mejor intención del mundo, no contar experiencias de otras parejas que han logrado su embarazo, plantear que tal vez pueda haber otra clase de tratamientos u opciones, incluso opiniones personales.
Intenta ofrecer siempre un mensaje positivo que refuerce el esfuerzo y las ganas de luchar por conseguir su embarazo.
Ofrécete a ayudar:
Siempre es bueno mostrar interés por ayudar en todo lo que esté en tu mano. Puedes ofrecerte a acompañar a las citas médicas en caso de que no tenga pareja o no pueda estar disponible en ese momento, ayuda en las tareas de la casa, incluso disfruta de un café y una buena conversación para ayudar a desconectar.
Unidad de Apoyo Psicológico de Reproducción Bilbao: siempre a tu lado
Como hemos mencionado, cuando las parejas o las mujeres no logran el embarazo y deben comenzar un tratamiento de reproducción asistida, aparecen muchas emociones que son muy difíciles de gestionar.
Además de la noticia de no poder quedarse embarazada de forma natural, que ya de por sí es una situación complicada desde el punto de vista emocional, pueden aparecer otra serie de emociones como la frustración, la incomprensión o, incluso, cierto grado de culpabilidad.
A esto, debemos sumarle una serie de cuestiones como la preparación para el tratamiento, el acompañamiento durante el mismo o la revelación a la familia o al círculo más íntimo.
Desde la Unidad de Apoyo Psicológico, tratamos de que la paciente se sienta acompañada en cada momento, le ayudamos a canalizar sus emociones y gestionar sus pensamientos, ideas, miedos o, incluso, noticias que puedan ir surgiendo durante el tratamiento.
Nuestro mayor trabajo se centra en ser un apoyo fundamental para la paciente en los momentos en los que se pueda sentir desbordada, y apoyarle y ayudarle para que pueda lograr el embarazo.