Una de las dudas más habituales que vemos en las consultas de Reproducción Bilbao cuando una paciente va a comenzar un tratamiento de reproducción asistida no tiene tanto que ver con la parte médica, sino con el día a día. En realidad, lo que más suele preocupar es cómo encajar el proceso en la rutina: si será compatible con el trabajo, si habrá que reorganizar la vida o cuánto tiempo va a durar realmente todo.
Preguntas como “¿voy a poder seguir trabajando?”, “¿tendré que cambiar completamente mi rutina?”, “¿cuánto dura realmente un tratamiento?” o “¿necesitaré parar mi vida durante el proceso?” son muy frecuentes, y es totalmente normal que aparezcan antes de empezar.
La realidad es que un tratamiento de fertilidad no implica dejar de hacer vida normal, aunque sí requiere cierta organización y entender bien cómo se desarrollan las distintas etapas.
En Reproducción Bilbao siempre intentamos transmitir una visión realista, cercana y sin mitos sobre la reproducción asistida, porque cuando se conoce bien el proceso y se sabe qué esperar en cada momento, todo se vive con mucha más tranquilidad.
La primera visita en Reproducción Bilbao: un espacio para hablar, preguntar y sentir la mayor confianza
Vamos a empezar por el principio. Sabemos que una primera visita suele venir cargada de dudas, nervios y muchísimas preguntas.
Por eso, en Reproducción Bilbao queremos que ese primer encuentro sea un espacio tranquilo, cercano y sin prisas.
Una consulta donde la paciente pueda hablar con confianza con nuestros especialistas (tanto ginecólogos, como embriólogos o, en su caso, genetistas), entender bien su situación y preguntar absolutamente todo lo que necesite y con todo el tiempo que necesite para ello, sin prisa.
Durante la consulta realizamos un estudio completo de la historia clínica de la pareja, revisamos pruebas previas y valoramos tratamientos anteriores si los hubiera.
Además, ofrecemos la posibilidad de visitar nuestro laboratorio junto a nuestras embriólogas para conocer de cerca cómo se realizan los tratamientos y entender mucho mejor todo el proceso.
Muchas pacientes nos dicen que, después de esa primera visita, sienten algo muy importante: la tranquilidad que les da entender la situación, las opciones reproductivas y saber que tienen un equipo a su disposición para acompañarles y apoyarles en todo lo que necesiten.
¿Voy a poder seguir trabajando durante el tratamiento?
Una de las preguntas que más nos hacen en la consulta cuando una paciente se plantea empezar, o va a comenzar un tratamiento para lograr su embarazo, es saber si va a poder seguir trabajando y haciendo «vida normal».
En este caso la respuesta es sí. De hecho, la gran mayoría de nuestras pacientes continúan trabajando con normalidad durante todo el proceso.
Es verdad que habrá días concretos de controles, ecografías o visitas médicas que deben concretarse y agendarse como parte del tratamiento, pero normalmente son citas rápidas y programadas que pueden organizarse dentro de la rutina habitual de una paciente.
Muchas de nuestras pacientes llegan a consulta con la idea de que van a tener que “parar su vida” durante semanas, pero con el paso del tratamiento descubren que pueden seguir llevando una vida completamente normal. En la mayoría de los casos es posible continuar con el trabajo, mantener los planes sociales, hacer ejercicio moderado y seguir con el día a día prácticamente como siempre.
Es cierto, por otro lado, que cada mujer y cada tratamiento son distintos, y siempre hay que adaptar las recomendaciones a cada situación personal.
¿Cuánto dura realmente un tratamiento de reproducción asistida?
Una de las preguntas más frecuentes es cuánto dura un tratamiento de reproducción asistida, especialmente en los casos de Fecundación in Vitro (FIV). Aunque al principio puede parecer un proceso largo, en realidad está muy estructurado y se desarrolla en un periodo relativamente corto.
El tratamiento comienza con la estimulación ovárica, una fase en la que la paciente se administra medicación hormonal para estimular los ovarios y obtener varios óvulos. Suele durar entre 8 y 10 días y durante ese tiempo se realizan varias ecografías de control para ir viendo la respuesta.
Después se realiza la punción ovárica, un procedimiento sencillo que dura unos minutos, se hace por vía vaginal con control ecográfico y no requiere ingreso hospitalario.
A continuación, en el laboratorio se lleva a cabo la fecundación de los óvulos, ya sea mediante FIV o ICSI, y los embriones se cultivan y se monitorizan hasta su desarrollo.
El siguiente paso es la transferencia embrionaria, un procedimiento rápido y sin anestesia en el que el embrión se coloca en el útero.
Tras la transferencia, se espera entre 10 y 12 días para realizar la prueba de embarazo.
Dependiendo de si la transferencia embrionaria se realiza en fresco o de forma diferida tras el análisis genético de los embriones, la duración del tratamiento puede ser diferente pero, en cualquier caso, no debe afectar a la rutina diaria de la paciente.
Es importante destacar que en Reproducción Bilbao acompañamos a nuestras pacientes en cada fase para que entienda en todo momento qué está ocurriendo y pueda vivir el proceso con la mayor tranquilidad.
Prepararse física y emocionalmente también importa
En Reproducción Bilbao siempre decimos que empezar un tratamiento no consiste solo en preparar el cuerpo. También es importante preparar la mente y las emociones.
Dormir bien, intentar descansar, mantener hábitos saludables o hacer algo de ejercicio ayuda muchísimo a sentirse mejor antes y durante el proceso.
Pero igual de importante es darse permiso para sentir.
Es normal tener ilusión, nervios, miedo, incertidumbre o incluso días de agotamiento emocional. La reproducción asistida mueve muchísimas emociones y no hay una forma “correcta” de vivirla.
Por eso es tan importante apoyarse en la pareja, en personas cercanas y en profesionales que acompañen durante el proceso.
En Reproducción Bilbao contamos además con una Unidad de Apoyo Emocional porque sabemos que escuchar, acompañar y ayudar emocionalmente también forma parte del tratamiento.
Reproducción Bilbao: 100% a vuestro lado
Si algo hemos aprendido con los años, es que cada experiencia es diferente. Cada tratamiento, cada pareja y cada historia.
Pero si hay algo que vemos cada día en Reproducción Bilbao es que vivir el proceso con información clara y acompañamiento cambia completamente la forma de afrontarlo.
La reproducción asistida no significa dejar de vivir, ni parar el trabajo, ni aislarse del mundo.
Significa dar un paso importante hacia el deseo de formar una familia, acompañada de un equipo que estará al lado de la paciente en cada etapa del camino.
Si tenéis cualquier duda o queréis agendar una cita gratuita con nuestros profesionales, podéis hacerlo pinchando aquí.