Quiero Embarazarme

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Contrariamente a lo que podría pensarse inicialmente, la posibilidad de conseguir un embarazo mediante relaciones sexuales no protegidas en una pareja sin aparentes problemas de fertilidad es inferior a un 20% por ciclo. Si, además, la mujer tiene más de 35 años, tales posibilidades son aún inferiores. En general, un 60-70% de parejas jóvenes conseguirá un embarazo tras 6 meses de relaciones sexuales no protegidas. Tal porcentaje ascenderá al 80-85% al cabo de un año. Por tanto, la reproducción natural requiere, en ocasiones paciencia por cuanto la consecución de un embarazo se puede demorar unos meses.

Es por ello que recomendamos la visita a un especialista en reproducción asistida a aquellas parejas que no han conseguido un embarazo tras un año de relaciones sexuales no protegidas. Tal primera visita no implica en absoluto que la pareja sea estéril sino que sus posibilidades de embarazo mediante reproducción natural se encuentran disminuidas y merece la pena la realización de una evaluación diagnóstica para valorar las posibilidades de embarazo mediante diferentes tratamientos de reproducción asistida.

Sin embargo, existen situaciones en las que no se recomienda esperar un año antes de acudir a un especialista. Se trata de aquellos casos en los que la pareja tiene menos posibilidades mensuales mediante reproducción natural. Por ejemplo, en mujeres de más de 35 años de edad, recomendamos la visita al especialista si en 6 meses no se ha conseguido un embarazo. En esta situación el factor tiempo cara al inicio de un tratamiento es muy importante.

También incluimos casos en los que la mujer ha sido diagnosticada de una endometriosis, miomas uterinos, ha sido operada de diversas patologías ginecológicas (quistes ováricos complicados, enfermedades ginecológicas infecciosas) o patologías quirúrgicas (mujer que ha sufrido de un proceso de peritonitis secundario a una apendicitis, por ejemplo).

En cuanto al varón se refiere, si este ha recibido a lo largo de su vida algún tratamiento que pueda comprometer su fertilidad o ha sido operado de sus genitales (criptorquidia, hidrocele) o conoce que su calidad seminal es inadecuada en base a un seminograma que se haya hecho previamente, tampoco tiene sentido conceder un año a la reproducción natural y recomendamos una visita más precoz.

También la existencia de enfermedades genéticas en la familia, abortos de repetición o antecedentes de menopausia precoz u otras situaciones que puedan estar relacionadas con una baja reserva ovárica aconsejan una visita más temprana al especialista.

Puedes solicitar una primera visita en Reproducción Bilbao tanto telefónicamente como mediante el espacio privado de la página web.

La primera visita en Reproducción Bilbao es siempre informativa (gratuita) y tiene una duración mínima de una hora. Aconsejamos la asistencia de la pareja.

En tal visita se realiza un estudio minucioso de la historia clínica de la pareja, incluyendo la evaluación de pruebas diagnósticas ya realizadas o tratamientos previos efectuados en otro centro. Es por ello que aconsejamos a las parejas que acudan con toda la información disponible o la remitan previamente para evitar repeticiones de pruebas y demoras en el tratamiento. En función de los datos disponibles, se podrán solicitar pruebas diagnósticas adicionales que la pareja podrá realizar en nuestro propio centro (en el mismo día de la visita ahorrando de esta forma tiempo y dinero) o en otro centro en función de sus preferencias. A partir de la primera visita, un especialista clínico y una enfermera serán los responsables directos de tu caso y podrás consultarlos mediante el espacio privado de la página web.

Completada la evaluación diagnóstica e incluyendo una revisión ginecológica y andrológica, (en la primera visita o en una segunda adicional) estaremos en condiciones de ofrecer un tratamiento, aportando las posibilidades de éxito y ofreciendo un presupuesto cerrado, sin compromiso y válido durante 6 meses.

En el caso de que la pareja resida fuera de Bilbao, nuestro objetivo es completar en una sola visita toda la evolución diagnóstica.

Al informar de las tasas de éxito de los diferentes procedimientos, hay que distinguir entre pruebas de embarazo positivas, tasas de embarazo y tasas de recién nacido sano.

Evidentemente, no todas las pruebas de embarazo positivas constituyen embarazos como tales y no todos los embarazos son evolutivos (por abortos, por ejemplo).

Por otra parte, sólo el registro pormenorizado de los recién nacidos tras tratamientos efectuados en un centro, permite conocer las tasas reales de embarazo evolutivo con éxito de un centro concreto.

Además, es importante valorar la edad de la mujer tratada y el porcentaje de embarazos múltiples de cada centro.

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