Reproducción Asistida

Si tengo una buena reserva ovárica, ¿por qué no consigo quedarme embarazada?

Reserva ovárica

Cuando una mujer recibe el resultado de una prueba de reserva ovárica y este se encuentra dentro de los valores esperados, puede surgir una pregunta muy frecuente en una clínica de fertilidad: si tengo una buena reserva ovárica, ¿por qué no consigo quedarme embarazada?

La respuesta tiene que ver con algo fundamental: la reserva ovárica es solo una parte de la fertilidad que nos aporta información sobre la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios en un momento determinado. Sin embargo, para conseguir un embarazo intervienen muchos otros factores, tanto femeninos como masculinos.

Por eso, tener una buena reserva ovárica es una información importante, pero no garantiza por sí sola que se vaya a conseguir un embarazo.

En Reproducción Bilbao estudiamos cada caso de forma individualizada para conocer qué factores pueden estar influyendo en la dificultad para conseguir el embarazo y valorar las opciones más adecuadas en cada situación.

¿Qué es la reserva ovárica y qué nos dice realmente?

La reserva ovárica hace referencia a la cantidad de óvulos que quedan disponibles en los ovarios en un momento determinado de la vida de una mujer.

Las mujeres nacen con un número limitado de óvulos que va disminuyendo progresivamente con el paso de los años. Esta pérdida forma parte del proceso biológico de la mujer y se produce de manera progresiva a lo largo de la vida.

Uno de los principales indicadores que utilizamos para valorar la reserva ovárica es la hormona antimülleriana (AMH). Se determina mediante un sencillo análisis de sangre y nos aporta información sobre la cantidad de folículos disponibles en los ovarios. La valoración ecográfica de los folículos también puede aportar información sobre la reserva ovárica.

En este punto, es muy importante entender qué significa este resultado de esta prueba.

Tener una reserva ovárica alta o baja no determina directamente si una mujer puede quedarse embarazada de forma natural. Una mujer con una reserva baja puede seguir ovulando y conseguir un embarazo. La principal diferencia puede aparecer cuando es necesario recurrir a una estimulación ovárica, ya que una menor reserva puede hacer que se obtengan menos óvulos.

Por eso, el resultado de la AMH debe interpretarse siempre dentro del contexto de cada mujer y como una parte más del estudio de fertilidad.

Reserva ovárica y calidad de los óvulos: dos conceptos diferentes

Una de las confusiones más habituales que encontramos cuando hablamos de fertilidad femenina es pensar que tener una buena reserva ovárica significa automáticamente que los óvulos tienen una buena calidad.

La hormona antimülleriana nos ayuda a conocer la cantidad de óvulos disponibles, pero no nos proporciona información directa sobre su calidad.

La calidad ovocitaria hace referencia a la capacidad del óvulo para ser fecundado y dar lugar a un embrión con capacidad de desarrollarse. En este aspecto, la edad de la mujer es uno de los factores más importantes.

Con el paso de los años, además de disminuir la reserva ovárica, también se producen cambios en la calidad de los óvulos y aumenta la probabilidad de alteraciones cromosómicas en los embriones. Por eso, una mujer puede presentar una reserva ovárica adecuada para su edad y, aun así, encontrar dificultades para conseguir un embarazo.

Del mismo modo, una mujer puede tener una reserva ovárica baja y conservar óvulos con una calidad adecuada.

Por tanto, una buena reserva no significa necesariamente una buena calidad ovocitaria, del mismo modo que una reserva baja no significa que los óvulos sean de mala calidad.

Esta es una de las razones por las que, en Reproducción Bilbao, consideramos importante realizar una valoración global de la fertilidad y no interpretar un único resultado de manera aislada.

Si tengo una buena reserva, ¿qué puede estar dificultando el embarazo?

La fertilidad es un proceso complejo en el que intervienen diferentes factores.

Para que se produzca un embarazo debe existir ovulación, los espermatozoides deben poder llegar hasta el óvulo y fecundarlo, las trompas deben permitir ese encuentro, debe formarse un embrión con capacidad de desarrollarse y el útero debe ofrecer las condiciones necesarias para su implantación.

Por eso, cuando el embarazo no llega, es necesario realizar una valoración completa de la fertilidad.

Además de la reserva ovárica, pueden estudiarse aspectos como la edad, la ovulación, el estado del útero, la permeabilidad de las trompas o determinadas patologías ginecológicas.

Y también es fundamental valorar el factor masculino, ya que las dificultades para conseguir un embarazo pueden estar relacionadas con factores femeninos, masculinos, con una combinación de ambos o, en algunos casos, no encontrar una causa concreta después del estudio.

Ese por ello que para nosotros es esencial realizar un estudio de fertilidad a ambos miembros de la pareja con el objetivo de identificar los factores que pueden estar influyendo y definir el camino más adecuado hacia el embarazo.

¿Qué importancia tiene conocer vuestra reserva ovárica?

Conocer la reserva ovárica puede ayudarnos a tener una información más completa sobre la situación reproductiva de una mujer y, en determinados casos, puede ser útil para planificar la búsqueda de embarazo o valorar las opciones de preservación de la fertilidad.

Actualmente, la maternidad se retrasa por diferentes motivos personales, profesionales o económicos. Y este retraso puede coincidir con una etapa en la que tanto la cantidad como la calidad de los óvulos comienzan a disminuir.

Por eso, conocer la situación de la reserva ovárica puede ayudar a tomar decisiones de forma más informada sobre el futuro reproductivo.

Por ejemplo, la vitrificación de los óvulos permite conservar óvulos para utilizarlos posteriormente, aunque no garantiza un embarazo y las posibilidades dependerán de diferentes factores, entre ellos la edad a la que se realiza la preservación y el número de óvulos obtenidos.

Una buena reserva ovárica no garantiza nuestra fertilidad

En resumen, tener una buena reserva ovárica es una información importante, pero no es una garantía de fertilidad.

La reserva ovárica nos habla principalmente de cantidad, mientras que conseguir un embarazo depende de muchos otros factores. Por eso, cuando el embarazo no llega, no debemos quedarnos únicamente con un resultado de AMH.

La edad, la calidad de los óvulos, la ovulación, el útero, las trompas, el factor masculino y otros aspectos pueden formar parte de la valoración.

En Reproducción Bilbao creemos que cada caso necesita ser estudiado de forma individualizada, teniendo en cuenta toda la información disponible y no una única cifra.

Nuestro enfoque parte de un estudio personalizado de fertilidad antes de plantear un tratamiento de reproducción asistida que nos permita ayudar a nuestras pacientes a conseguir su embarazo.

¿Os gustaría agendar una primera visita gratuita con nuestros especialistas para resolver cualquier duda que podáis tener?

Podéis hacerlo haciendo click aquí.

Contacto Reproducción Bilbao
Contáctanos

Solicita tu Información

Estamos aquí para ayudarte a resolver tus dudas sobre tratamientos, precios y opciones de financiación con una atención cercana, clara y personalizada.





    up-arrow-1