¿Es más importante la calidad o la cantidad de los óvulos?

¿Es más importante la calidad o la cantidad de los óvulos?

Por el Comité Editorial de Reproducción Bilbao

Como ya os hemos contado en alguna ocasión, uno de los pasos dentro del proceso de Fecundación in Vitro (FIV) es la llamada estimulación ovárica, es decir, la administración de medicación hormonal a la mujer para obtener un mayor número de óvulos.

De forma natural, en cada ciclo ovárico, se produce la maduración y ovulación de un ovocito, es decir, cada mes tan solo un óvulo sale del ovario a la espera de ser fecundado.

Por el contrario, el tratamiento de estimulación ovárica realizado de forma habitual en un ciclo de Fecundación in Vitro permite obtener un mayor número de óvulos maduros.

Calidad de los óvulos

Una de las preguntas que más nos hacen nuestras pacientes antes de iniciar el proceso es cuántos óvulos se necesitan para tener éxito en el tratamiento de Fecundación in Vitro. En este caso no hay una respuesta exacta para esta pregunta, ya que además de la cantidad, que también es importante, lo que más nos interesa a la hora de seleccionar los mejores óvulos es la calidad de los mismos.

Podemos, por lo tanto, decir que la calidad de los óvulos equivale a la capacidad que tienen para ser fecundados y dar lugar a embriones viables, es decir, embriones capaces de implantar cuando se realice la transferencia al útero de la paciente.

Sí que es cierto que, a mayor número de óvulos, mayor será la probabilidad de que al menos uno de ellos sea de calidad y permita la gestación.  Sin embargo, por muchos óvulos que obtengamos si la calidad de estos es baja será difícil poder conseguir el embarazo.

Por el contrario, si tan solo tenemos un óvulo, pero su calidad es óptima, tendremos más opciones de conseguir un embrión de calidad para ser transferido y tener más opciones de conseguir el embarazo.

¿Influye la edad de la mujer en la calidad de los óvulos?

Uno de los factores que más influye sobre la calidad de los óvulos es la edad de la paciente.

Es muy importante que las mujeres sean conscientes de que la cantidad de óvulos que tienen es finita, por lo que éstos se irán perdiendo a lo largo de su vida reproductiva hasta el completo agotamiento, la llamada “menopausia”.

A partir de aproximadamente los 35 años de edad, esta pérdida de calidad se vuelve notable y es especialmente acusada a partir de los 40 años, momento en el que la probabilidad de alteraciones genéticas se ve marcadamente aumentada.

Preservación de la fertilidad

Lo cierto es que, ante el descenso de la cantidad y calidad de los óvulos, poco podemos hacer. Aunque es muy probable que una mujer a sus 35, 37 o 40 años se sienta en el momento más pletórico de su vida, lo cierto es que el reloj biológico de su sistema reproductivo marca lo contrario.

Por suerte, ahora las mujeres, gracias a la vitrificación de sus óvulos, una sencilla técnica que congela los óvulos de forma ultrarrápida, pueden preservar su fertilidad hasta decidir cuál es su mejor momento para ser madre. Esto permite a las mujeres congelar sus óvulos, por ejemplo, a los 34 años y utilizarlos en el momento en el que ellas decidan que es el mejor para buscar el embarazo sin que pierdan calidad y sigan manteniendo la misma edad que a la que fueron vitrificados, aumentando de esta manera las probabilidades de éxito en el tratamiento.

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